El tercer poema de mi autoría que presento en este blog (ya que estoy venciendo mi timidez) está relacionado con otra de las actividades que amo: la pintura. Por tal motivo ilustro este post con una fotografía donde me podrán ver pintando un mural en la cocina del departamento de mi amigo Rafael Archuleta, acá en Puerto Vallarta.
*(Amigo Miguel Gonzalez, si lees esta entrada no reveles aquí en mi blog el secreto escondido en este poema! Solo tú lo sabes y quiero que continúe así, por favor!).
Foto: Rafael ArchuletaAcrílico de la Contradicción
Empasta, salpica;
mezcla Rojo carmesí con desconsuelo
y diluye el Amarillo medio con tu llanto,
que no puede ser más vasto y más salado
que las áridas aguas del Mar Muerto.
Tu tela invade con un Fucsia,
esa rosa sangrante del misterio
y hazla flotar en medio de la nada
(se encarnan las espinas en tus dedos).
Cubre de una vez el pasajero idilio
con todos los pigmentos del olvido,
que la memoria Azul ultramarino
de impúdicas nostalgias te sustenta.
Con la espátula hiere al Escarlata,
el color del delirio infortunado
y que sea el Limón hanza su anestesia
con su soberbio brillo descarado.
Esboza, traza, colorea:
Embarra los pinceles de su nombre.


5 comentarios:
Pues no lo voy a revelar, no te preocupes, besos
la gente pide más poemas!
Miguel, solo porque tu eres "la gente" para mi, te complacere. Gracias por animarme! Te quiero niño.
EEEiiit Claudichis!!!SUPER BUENO!!
Esta muuy colido tu poema, no sè porque quieres parar algo que te brota con naturalidad.
El color de tus palabras, y los textos que relatas son claros y entendidos, ademas de entretenidos.
QUEREMOS MÀS!!!JEJE slgan de Tang..
Judith
Judy, que oso que leas lo que escribo! Pero gracias!
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