En tu ombligo -palabra profunda-
una serpiente emplumada hace nido a veces.
Siseante y húmeda se extiende y se enrosca
Y hace cantar los cascabeles de su gloria.
Rastrera, no teme el silencio oscuro de las grutas
Y prueba el incierto sabor de los senderos
Exquisita y fina miel es su toxina y la raciona:
“poco veneno no mata”.
Vamos a provocarla ahora que duerme,
la lengua es la viperina más gustosa.
Claudia Batista
Creditos de la fotografia: wallpapers.eu.com



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